Columna Vertebral: Cuidar la salud de ella con solo dos minutos al día

 La columna vertebral:

 El sobre peso es el enemigo número uno de nuestra columna ya que se resiente y es por eso que empiezan a aparecer los dolores. Nuestra columna vertebral es la que nos mantiene erguidos, es la que nos sostiene y es la que nos ayuda a realizar todos los movimientos.

La espina dorsal o la columna vertebral es la estructura articulada más importante de nuestro cuerpo, la columna empieza por debajo de la cabeza y termina en las caderas, es decir, nos atraviesa toda la espalda. Está dividida en cinco regiones: Cervical, Dorsal, Lumbar, Sacra y Coxigea.

Cada una de estas regiones tienen un objetivo en particular y entre todas juntas son las que nos ayudan a tener erguido nuestro cuerpo, el sostén y nos da movilidad. Además de eso es la conductora de nuestro sistema nervioso.

 Como debemos estar de pie:

 Cuidar la salud de tu columna con solo dos minutos al día.Tenemos siempre que tener la espalda erguida, todo el tiempo que puedas, en el trabajo, haciendo los quehaceres del hogar, estudiando, descansando, etc. De esta manera siempre la columna estará sana.

Autocorrige tu postura, contrae y aprieta el abdomen. Los hombros tienen que estar colocados hacia atrás y cayendo ligeramente hacia los lados.

Una columna saludable se adapta a todos los movimiento de nuestro cuerpo sin dolores y molestias. Lo saludable es tener una columna que se adapte a todos los movimientos del cuerpo.

Pero las malas posturas el cansancio del día a día,  provocan rigidez en algunas partes de la espalda que llegan a ser muy difícil de corregir. Lo mejor es prevenir estos problemas  realizando una serie de ejercicios diarios que nos permita tener flexibilidad.

Nuestra columna es el soporte de nuestro cuerpo. A veces nos afecta cada día dolores y malestares. La columna recibe muchos efectos negativos debido al estrés, malas posturas, etc. Soporta todo nuestro peso.

Aquí te enseñaremos como puedes cuidar la salud de la columna con unos ejercicios sencillos de estiramiento que con tan solo dos minutos al día pueden relajarla.

Paso a Paso:

Masaje de balanceo:

Comenzamos este ejercicio acostándonos en el suelo, puede ser con una alfombra boca arriba. Acercamos las rodillas al mentón y con los brazos abrazamos nuestras piernas y las apretamos contra nuestro cuerpo así sentiremos como vamos desapareciendo el hueco que separa las lumbares del suelo.

Esta postura es muy buena ya que puedes sentir como se estira la columna. Si tienes molestias en la cervical puedes colocar un pequeño cojín  detrás de la cabeza. Una vez que estés cómodo en esta postura te balanceas de un lado a otro lentamente.

Así podrás sentir como las lumbares se acercan en el suelo también. Es un movimiento muy corto, no se debe perder el equilibrio ni hacer fuerza.  Con este ejercicio es para realizar un masaje a la espalda el cual debe durar treinta segundos aproximadamente.

Relajación de los costados:

En la misma posición en la que estamos, acostados boca arriba dejamos caer las rodillas juntas a uno de los lados. Si la dejamos caer al lado derecho por ejemplo, dirigiremos la cabeza al lado contrario, a la vez  que estiramos el brazo izquierdo en esa dirección.

Mientras, con el brazo derecho empujamos las rodillas flexionadas hacia el suelo, así será más efectivo el estiramiento. Permanecemos así veinte segundos y repetiremos  por el otro lado. Con este ejercicio volvemos la flexibilidad a toda la musculatura lateral.

Estiramiento final:

Este tercer estiramiento lo hacemos parados con los pies ligeramente separados mirando hacia adelante. Estaremos relajados con el abdomen contraído. Relajamos la cabeza y la dejamos caer hacia adelante, cuando nuestra cabeza ya haya bajado lo suficiente estaremos relajando las cervicales, las dorsales y los hombros, etc.

Llegará el momento que todo nuestro cuerpo estará colgando hacia adelante, no presionemos a nuestro cuerpo  con llegar al suelo más bien relajemos nuestra espalda completa. Nos quedamos unos segundos hacia abajo, para volver a subir haremos movimientos a la inversa.

Ahora  lo haremos de abajo hacia arriba sentiremos como la fuerza del abdomen nos va empujando hacia arriba, como si estuviéramos desenrollando todo el cuerpo.

La cabeza es la última parte del cuerpo en erguirse. Si realizamos este ejercicio de manera correcta no nos haremos daño, si lo realizamos bien notaremos que lograremos una relajación completa.

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