Ejercicios para definir el tríceps en casa

Se le denomina tríceps al musculo que precisa  de tres sectores diferenciados. Por su parte, un musculo, es un órgano compuesto por fibras capaces de contraerse.

La anatomía reconoce  tipos diferentes de tríceps en el cuerpo humano. El tríceps sural es uno de ellos, al cual se le puede hallar en la pierna, en el lugar exacto donde se unen el soleo y los gemelos.

Al contraerse el tríceps sural ayuda y contribuye a la realización de diversos movimientos vinculados con el salto y el desplazamiento. Cuando se produce la ruptura del tendón de Aquiles, da lugar a una separación entre el tríceps y el tendón calcáneo que requiere de rehabilitaciones para poder recuperar el funcionamiento normal el mismo.

Otro tipo de tríceps es el braquial, el cual podemos encontrar en el brazo, sus tres sectores están divididos entre los dos vastos (interno y externo) y un sector extenso, los cuales se ubican todos en la parte trasera del brazo. Por medio del tríceps braquial es posible realizar movimientos como la extensión del antebrazo. Este es el tríceps mas trabajado regularmente por las personas.

Por último encontramos el tríceps espinal, el trabajo de este musculo se basa en impedir que el espinazo no se desplace hacia delate. Es el tríceps de menos envergadura pero aun así cumple una función  importante dentro del organismo.

Es importante destacar que, a través de la realización de diversos ejercicios físicos, es posible poder desarrollar y fortalecer los diferentes tipos de tríceps. En el caso especifico del tríceps braquial, los ejercicios realizados con pesas (también llamadas mancuernas) son muy reconocidos.  Hay que tener siempre en cuenta que para evitar daños en los músculos, los ejercicios deben ser siempre supervisados por un profesional.

 A continuación se le presentara una serie de ejercicios especializados en fortalecer el tríceps.

Ejercicios para definir el tríceps en casa

 

Dips

Siéntate en el borde de una grada o banca y posteriormente deslízate hacia delante, sosteniendo la parte inferior de tu cuerpo con las palmas de tus manos apoyadas sobre el borde, tus nudillos deben apuntar hacia adelante y no hacia los lados. Puedes colocar la planta de tus pies en el suelo o apoyar tus tobillos en otra banca que se encuentre al frente.

La idea es que tu parte posterior quede suspendida en el aire, al bajar, tus brazos deben llegar a tener una forma de ángulo recto. Posteriormente vuelves a la posición inicial pero sin llegar a poner tus brazos totalmente estirados como los tenias al comienzo.

Extensiones, acostado

Tírate al suelo y ponte boca arriba, luego sostén una barra sobre tu pecho con los brazos extendidos. Tienes que mantener la parte superior de tus brazos rígida y proceder a bajar la barra muy lentamente hasta casi llegar a tu frente, levanta la barra hacia la posición inicial y repita el procedimiento unas cuantas veces para poder lograr resultados.

Extensiones con polea

Párate derecho, es importante tener los pies separados entre sí a la misma altura del ancho de tus hombros y las rodillas ligeramente inclinadas. Agarra una barra conectada a la polea con las palmas hacia abajo, pon la parte superior de tus brazos rígida contra el lado tu tronco, doblando los codos empuja la barra hacia abajo hasta que tus antebrazos se mantengan paralelos con el suelo.

Esta es la posición de inicio, sigue empujando la barra hasta que tus brazos se logren extender casi por completo. Lentamente deja que tus brazos vuelvan a la posición de inicio, paralelos al suelo, repite la acción las veces que consideres necesarias.

 Pullover con un brazo

Colócate de espaldas sobre una banca y con los pies en el suelo, sostén una pesa en una mano y apunta tu codo del mismo brazo con dirección al techo. Con tu otra mano, agarra tu otro brazo en la zona interior del codo que sostiene la pesa para poder estabilizar el movimiento, extiende el brazo hasta que logre estar recto y posteriormente bájalo hasta que quede muy cerca de tu rostro, repite la acción.

Extensiones con mancuerna sobre la cabeza                             

Párate con las piernas separadas a la altura del ancho de tus hombros, agarra una mancuerna y déjala descansar sobre tu hombro, con tu codo en dirección al techo, baja la mancuerna hacia tu espalda por detrás de la cabeza, esta es la posición de inicio.

Manteniendo la parte superior de tu brazo rígida y perpendicular al suelo, levanta la mancuerna hasta que tu brazo este casi de forma recta sin bloquear tu codo. Posteriormente vuelve a la forma inicial y repite el procedimiento.

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